Cuando me decidí a venir a Malta, miré en muchos grupos de Facebook, en páginas de internet y recomendaciones de otras personas. Al final, Antonio, de Vivir en Malta, me inspiró confianza. Me hizo creer que sí, que podía tener un soporte en un país extranjero. Alguien a quien acudir si tenía algún problema y, la verdad es que no me ha defraudado.
Antes de venir a Malta, fui realmente un poco pesada porque quería información de todo y, desde “Vivir en Malta”, me la proporcionaron con muchísima paciencia. Más de 25 email intercambiamos, 2 videoconferencias privadas, los “live” desde Instagram… un trabajo que realizaron siempre con un “no te preocupes Marta, que estamos para ayudarte”. Y si, lo cierto es que me ayudaron en todo. Con ellos contraté la academia AM (y por cierto estoy muy contenta). Ellos me fueron a buscar al aeropuerto y me llevaron a mi primer alojamiento. Y cuando quise ampliar mis estudios, también estuvieron presentes. Cualquier duda que se me presenta, solo tengo que escribirles y siempre me responden inmediatamente. Si, realmente intentan ser una familia en Malta, alguien a quienes los hispanoparlantes podamos acudir cuando no sabemos qué hacer.
Si yo tuviera que recomendar a alguien nuevo que quisiera venir a Malta, lo tendría muy claro: “Vivir en Malta”. A mí me han ayudado desde el principio así que, ¿por qué no al resto?
Gracias por todo, Antonio y resto del equipo de Vivir en Malta. Una suerte haber dado con vosotros.