Mis expectativas con respecto al viaje eran tan altas que estaba asustada por el resultado, pero hoy, después de 7 meses, solo puedo decir que ha sido la mejor experiencia de toda mi vida y estoy feliz de haberme arriesgado. Aprendí, además, inglés, a superar mis miedos y a ser una persona independiente, a conocer muchas culturas y lugares que jamás pensé ver con mis ojos. ¡Le prometo a Malta que voy a volver!