Vivirse Malta ha sido el mejor acompañamiento que pude haber elegido, estuvieron conmigo desde siempre: días antes de mi viaje a esta hermosa Isla, durante los primeros días en los que me sentía desubicada y hasta ahora adaptándome a tan gran cambio y digo cambio en todo los sentidos, tanto en los horarios, en los tips de conseguir alojamiento y, obviamente en la escuela.
Lo mejor fueron esas divertidas reuniones de amigos, aquellos jueves que en medio de risas y anécdotas contaba a los nuevos visitantes mis experiencias en la isla, y ahora, el día que la dejo, está ahí conmigo firme hasta el final.
Siempre los recordaré, hermosa isla llena de múltiples nacionalidades, acentos y costumbres, con clima ardiente, puesto que estuve solo en verano.
Los dejo, feliz de haber sido parte de su familia, pero en Colombia me esperan mis hijos, gran imán que me jala con mucha fuerza para seguir adelante. No me niego a la oportunidad de volver a visitarlos, y sin duda, querré que sigan siendo mi mejor acompañamiento. Gracias Vivirse Malta !!!!