Desde un principio tuve un gran temor de cómo sería mi llegada a Malta, un país donde hablaban otro idioma, donde no conocía a nadie y donde no sabía qué me depararía mi estancia en este país.
Para mí Malta significó una experiencia de crecimiento personal enorme. Todas las áreas de mi vida se involucraron y lo más enriquecedor de haber venido fue asumir cada situación como única. Tenía presente que estaba viviendo una oportunidad que probablemente no se volvería a presentar y que también estaba haciendo un esfuerzo por venir aquí. Dejar la vida que tenía por comenzar una experiencia completamente nueva no es fácil. Hoy puedo decirles, que todas esas dudas e inquietudes se convirtieron en algo realmente gratificante, donde Vivirse Malta jugó un papel muy importante.
En general, mis expectativas fueron completamente superadas, Vivirse Malta más que una agencia te hacen sentir como esa familia que en cualquier momento necesitas, acudes y están dispuestos a brindarte la mano en todo.
Es inevitable sentir nostalgia los últimos días porque eso significa tener que cerrar una etapa que fue maravillosa para mí. Estos meses están cargados de recuerdos y experiencias fantásticas, de personas increíbles que me encantaría seguir viendo y que tristemente no podré ver por un tiempo. Lo lindo de todo esto es saber que tengo invitaciones a distintos países y que si quiero volver a verles tengo que ponerme las pilas para seguir viajando.
Vivirse Malta es una parte de mí que creo no poder borrar ni olvidar, y gracias a ustedes por hacerla más especial. Espero algún día volver y recorrer un poco esos pasos y vivirlos con la misma intensidad.