Fue una experiencia enriquecedora, mejoré en inglés y lo mejor es que pude practicarlo con personas de habla no hispana, lo cual me permitió conocer mucho más de su cultura y poder interactuar con ellos sin temor a no poder expresarme. Malta es un país pequeño, acogedor y seguro, el cual me disfruté cada día y sol de verano.
Llegar acá fue mucho más fácil a través de Vivirse Malta, quienes fueron el punto de contacto y me asesoraron de principio a fin, siendo muy precisos en las dudas que tenía, la bienvenida fue cálida y lo mejor de todo son los Jueves de Amigos.
Muchas gracias por esta experiencia.