Al momento de elegir un destino para mejorar y perfeccionar mi ingles, una de las variables que tuvo un peso importante fue el que venía a hacerlo con mi hijo de 3 años y medio. De modo que necesitaba un lugar en el que pudiéramos estudiar al mismo tiempo.
Vivir en Malta fue un gran apoyo, toda vez que identificaron las opciones que existían para ese momento y me brindaron información muy completa respecto a calidad y precios de la academia que mas se acercaba a mis intereses, fue así como nos inscribimos (Gabo y yo) en Inlingua.
De la academia me encantó la calidad y humanidad de los profesores, en medio de una situación que fue inesperada a nivel mundial, como decimos en mi país «se pusieron la 10». Así mismo, Vivir en Malta respondió a la situación, brindando lo que tenían y brindando lo mejor que podían.
Vivir en Malta me asesoró y creo que con la situación de la pandemia, aprovechó para identificar aquellas oportunidades de mejora que la pandemia pudo evidenciar. Algo que considero de gran valía es la apertura que muestran para recibir retroalimentación con respecto a aquellas cosas que en algún momento pudieron no funcionar.
Siempre han estado prestos a escuchar y ayudar a las personas a las que brindan asesoría respecto de opciones para venir a estudiar a Malta.
El equipo de Vivir en Malta, es un equipo honesto que día a día trabaja en ser su mejor versión, para brindar un acompañamiento de calidad a sus asesorados.