Mi estancia en Malta se convirtió en una de las mejores experiencias de mi vida, visité un montón de lugares muy hermosos, conocí personas increíbles de todas partes del mundo y obviamente mejoré mi inglés tanto en la escuela como independientemente.
Vivir en Malta estuvo siempre apoyándome como al contratar la escuela, recogerme y llevarme al aeropuerto, me dieron un adaptador de corriente y mi tarjeta SIM, me escribían para saber cómo es que la estaba pasando o si es que necesitaba algo aunque afortunadamente no se presentó ningún problema.
Realmente son muy atentos, amables y amigables; recomiendo al cien por ciento.